Frases sobre los Epitafios (pág. 1/3) - Aforismos explicados y comentados y citas célebres.
Sobre los epitafios:
Los epitafios son el último "tuit" de la humanidad, ese desesperado intento por resumir una existencia caótica en una frase lapidaria que quede bien sobre un bloque de mármol. Desde una perspectiva humanista, representan el deseo de posteridad del ser humano, que prefiere una mentira bien esculpida antes que el olvido absoluto; es el marketing de la memoria donde todos fuimos buenos padres, mejores esposos y ciudadanos ejemplares. Filosóficamente, el epitafio es la victoria del lenguaje sobre la nada, una señal de tráfico que indica que allí hubo alguien, aunque el tiempo se encargue de borrar las letras y el nombre. Hay una comicidad sublime en el hecho de que dediquemos tanta energía a redactar la última palabra cuando ya no estaremos allí para escuchar los aplausos o las quejas del público. El humor es, de hecho, el mejor epitafio posible; nada hay más sabio que una tumba que nos saca una sonrisa, como aquel famoso "perdonen que no me levante" o el que avisa que no se preocupen, que solo está durmiendo. Resulta tierno y a la vez ridículo ese afán por dar consejos morales desde el más allá, intentando que los vivos aprendan en un minuto lo que nosotros no supimos entender en ochenta años. Un buen epitafio debería ser un guiño al que pasa, un recordatorio de que la vida fue una fiesta a la que fuimos invitados por error y de la que nos echaron demasiado pronto. Al final, el mármol es frío pero la ironía es eterna: grabamos nuestras glorias en piedra para que las lean los nietos, mientras los gusanos hacen su trabajo sin importarle nuestras medallas. Sería un ejercicio de higiene mental escribir nuestro propio epitafio cada mañana: nos recordaría que somos finitos y que, puesto que la última frase ya está decidida, lo único que importa es que el párrafo anterior haya valido la pena. La muerte es el punto final, pero el epitafio es esa nota al pie que intenta, con mucha fe y poco éxito, explicar de qué trataba realmente el libro.
La presente selección compendia aforismos capitales, todos ellos explicados, sobre los Epitafios salidos de la mente de Alejandro Magno, Dorothy Parker, Enrique Jardiel Poncela, Frank Sinatra, Gabriela Mistral, George Gordon Byron, Isaac Newton, Joaquín Sabina, John Gay, John Keats y Jorge Luis Borges. Estas sentencias, lejos de presentarse desnudas, se ven escoltadas por una exégesis analítica que busca desentrañar la profundidad de su calado filosófico y humano - (pág. 1/3).
Aforismo sobre los Epitafios (pág. 1/3) - Alejandro Magno
"Una tumba es suficiente para quien el mundo entero no bastara."
Explicación y análisis:
Ironía sobre la ambición desmedida, recordándonos que la muerte es el límite final que reduce cualquier imperio a un espacio mínimo.
Alejandro Magno (356 a. C. - 323 a. C.), rey de Macedonia y conquistador.
Aforismo sobre los Epitafios (pág. 1/3) - Dorothy Parker
Explicación y análisis:
Una lección final de humildad que reduce la existencia humana a su esencia material y finita frente a la eternidad del olvido.
Dorothy Parker (1893 - 1967), cuentista, dramaturga, humorista y poeta estadounidense.
Aforismo sobre los Epitafios (pág. 1/3) - Enrique Jardiel Poncela
"Si queréis los mayores elogios, moríos."
Explicación y análisis:
Ironiza sobre la hipocresía social que solo reconoce el valor de las personas cuando ya no pueden estorbar con su presencia.
Enrique Jardiel Poncela (1901 - 1952), dramaturgo y novelista español.
Aforismo sobre los Epitafios (pág. 1/3) - Frank Sinatra
"Lo mejor está por llegar."
Explicación y análisis:
Expresión de una esperanza metafísica necesaria para dotar de sentido al esfuerzo y al paso del tiempo.
Frank Sinatra (1915 - 1998), cantante y actor estadounidense.
Aforismo sobre los Epitafios (pág. 1/3) - Gabriela Mistral
"Lo que el alma hace por su cuerpo, es lo que el artista hace por su pueblo."
Explicación y análisis:
El arte se define aquí como el principio vital y espiritual que dota de sentido, forma y dirección a la identidad de una colectividad.
Gabriela Mistral (1889 - 1957), poetisa, diplomática y pedagoga chilena, Premio Nobel de Literatura.
Aforismo sobre los Epitafios (pág. 1/3) - George Gordon Byron
"Aquí reposan los restos de un ser que poseyó la belleza sin la vanidad, la fuerza sin la insolencia, el valor sin la ferocidad y todas las virtudes de un hombre sin sus vicios. (Epitafio dedicado a su perro Boatswain)."
Explicación y análisis:
Elogio de la pureza de la naturaleza animal como un espejo que resalta, por contraste, las contradicciones morales y las debilidades del ser humano.
Aforismo sobre los Epitafios (pág. 1/3) - George Gordon Byron
"Cuando pases por la tumba donde mis cenizas se consumen, ¡oh!, humedece su polvo con una lágrima."
Explicación y análisis:
La memoria afectiva vence al olvido material.
George Gordon Byron (1788 - 1824), conocido como Lord Byron, poeta inglés.
Aforismo sobre los Epitafios (pág. 1/3) - Isaac Newton
"Mortales, congratúlense de que un hombre tan grande haya vivido, honor de la raza humana."
Explicación y análisis:
El reconocimiento del genio individual como un triunfo colectivo de la especie, demostrando el nivel de excelencia que la humanidad puede alcanzar.
Isaac Newton (1643 - 1727), científico, físico, filósofo y matemático inglés.
Aforismo sobre los Epitafios (pág. 1/3) - Joaquín Sabina
"Pelearé hasta el último segundo y mi epitafio será: No estoy de acuerdo."
Explicación y análisis:
Un espíritu de resistencia inquebrantable y disconformidad con las normas o el destino impuesto, un desafío existencial hasta el final.
Joaquín Ramón Martínez Sabina (1949 - ), cantautor y poeta español.
Aforismo sobre los Epitafios (pág. 1/3) - John Gay
"La vida es sólo una broma, y todo lo demuestra. Una vez lo pensaba pero ahora lo sé seguro."
Explicación y análisis:
Refleja una visión de la existencia cercana al absurdismo. Al final del camino, la comprensión de que no hay un esquema trascendente o lógico convierte la tragedia en comedia, otorgando una libertad irónica a quien deja de tomarse la realidad con excesiva solemnidad.
John Gay (1685 - 1732), poeta y dramaturgo inglés.
Aforismo sobre los Epitafios (pág. 1/3) - John Keats
"Aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito en agua."
Explicación y análisis:
La fugacidad de la fama frente al tiempo.
John Keats (1795 - 1821), poeta inglés.
Aforismo sobre los Epitafios (pág. 1/3) - Jorge Luis Borges
Explicación y análisis:
Es un epitafio curioso: no enumera logros, no resume una obra, no intenta fijar una identidad. No dice “aquí yace…”, sino que habla directamente al que pasa, al que sigue vivo. Y eso ya es profundamente borgiano: desplaza el centro del relato desde el muerto hacia el lector, como si la tumba fuera otra de sus páginas. “...Y no tengan miedo.” suena casi como una continuación de algo anterior, como si faltara el principio de la frase. Y quizá ese sea el punto: la vida siempre nos llega a medias, sin contexto suficiente, como un párrafo empezado antes de que sepamos leer. El epitafio, entonces, no concluye nada; apenas sugiere que el final tampoco será completo. Desde una mirada humanista, hay algo profundamente compasivo en esa línea. No promete certezas, ni consuelos metafísicos elaborados, ni siquiera una explicación. Solo pide —o aconseja— algo muy sencillo y muy difícil: no temer. Es casi un gesto de solidaridad entre mortales. Como si quien ya cruzó ese umbral mirara hacia atrás y dijera: “no era para tanto”, o quizá: “el miedo era peor que el hecho”. Filosóficamente, la frase tiene un aire estoico. El miedo suele nacer de lo que imaginamos, no de lo que es. Tememos la muerte porque no la conocemos, como temíamos de niños la habitación oscura que, al encender la luz, resultaba ser la misma de siempre, con los mismos muebles y el mismo desorden. El epitafio podría leerse como una invitación a encender esa luz, o al menos a dejar de suponer monstruos donde quizá solo hay silencio. Y, si uno quiere encontrarle humor —que seguro lo hay—, podría pensarse como una ironía muy fina: el muerto tranquilizando a los vivos. Es casi un chiste elegante. Algo así como: “He comprobado esto por ustedes… y no hacía falta tanto drama”. Un humor seco, discreto, sin carcajada, pero con esa leve sonrisa que aparece cuando uno reconoce la desproporción de sus propios temores. Al final, la frase funciona como un pequeño acto de rebeldía contra la solemnidad de la muerte. No la niega, no
Jorge Luis Borges (1899 - 1986), escritor argentino.