Aforismo sobre la Amistad (pág. 30/33) - Sándor Márai
"Al igual que el enamorado, el amigo no espera ninguna recompensa, ningún galardón. No idealiza a la persona que ha escogido como amiga. Conoce sus defectos y la acepta. Esto sería el ideal. Ahora hace falta saber si vale la pena vivir, si vale la pena ser hombre sin un ideal así. Y si un amigo nuestro se equivoca, si resulta que no es un amigo de verdad, ¿Podemos echarle la culpa por su carácter, por sus debilidades? ¿Qué valor tiene una amistad si sólo amamos en la otra persona sus virtudes?"






